Párrafo 13.2

13.2 “Y parece que muchas creencias que se heredaron como representaciones simbólicas, como lenguajes sutiles o como referentes de ensoñación, fueron perdiendo su rastro mistérico y solidificándose hasta transformarse en objetos o personajes. Quizá en otra ocasión se podrá profundizar sobre el juego histórico de la religiones, pero aquí solo convengo en señalar cómo se fueron perdiendo los símbolos analógicos que representaron, y crecieron los ritos para acordonar los miedos en rediles comunes, bien alimentados con panes de superstición y sal de yeso”.

COMENTARIO DE EL AVENTURERO

Todo indica que, antropológicamente, fueron los ritos y las narraciones mitológicas, con sus dioses domésticos, sus héroes y villanos celestiales y terrenales, los encargados de convertir en alimento digerible por nuestra razón las representaciones, lenguajes y referentes mistéricos de los conocimientos profundos hasta ese momento existentes acerca de la divinidad. No habrían de ser estos relatos, desde luego, absolutamente realistas, sino trufados con elementos mágicos, enigmáticos y numinosos que dejasen un tanto en suspenso las entendederas de las gentes y, al tiempo, que resultaran aptos para que coribantes, lamas, rabinos, sacerdotes, brahmanes y teósofos de toda condición pudieran oficiar como intermediarios de los dioses con el pueblo, con sus más o menos sesudas interpretaciones.

Como se dice ahora en política, se necesitaba un “relato”, una narración secuencial que nuestra pedestre lógica pudiese asimilar, e incluso recordar y reproducir, alimentando la villana superstición y despreciando el ingente reduccionismo cognoscitivo que tal cosa supuso. Pues, como puede ser necesario recordar, es “evidente que la consciencia no actúa como una sucesión de secuencias cronológicas, como un relato continuo” (véase párrafo 7.2), sino en forma de redes de vivencias y memorias interconectadas. Y lo peor es que por el camino se nos quedó reducida al mínimo la capacidad de reflexión o de mero reconocimiento íntimo de todo contacto analógico con lo divino.

Añade a tu lista

3 Comentarios

  1. Eolo
    5 noviembre, 2017

    La participación mística que insufló el espiritú divino que el hombre contiene, condición aún presente de algunas religiones animistas de tribus perdidas y abandonadas a dioses irracionales, fueron rescatadas por algunos investigadores a finales del siglo XIX, sorprendiendo a la antropología incipiente del mundo moderno.

    Desde su estudio se descubrieron y explicaron una infinitud de fenómenos “naturales”, que aún dejan estupefactos a quienes desconocen la teosofía, sus fundamentos y conclusiones principales, pues estos nunca apostaron por la idea carcelaria que la Razón impuso a las ciencias naturales, y pugnaron por los paradigmas de lo Inexplicable.

    Se lo denominó de diferentes maneras, pero el ininteligible Éter fué el término con el que se le nombró desde la heterodoxia griega, a los naturalistas no empricos de la Ilustración, pasando por la subterránea Alquimia. Ahora la aún indescifrable Materia Oscura, evidencia de la ciencia vanguardista, nos vuelve a poner sobre la pista de aquello que desconcierta a los sentidos y desbarata el cuadrado inmundo de las cómodas prsiones racionales.

    Y el conocimiento humano en la frontera entre el espíritu religioso y la evidencia científica. ¿Quién puede dar más?

    Contestar
    • Nuba
      6 noviembre, 2017

      Disiento.

      Está la vida ahí aunque no podamos verla.

      Una serpiente no habla castellano pero tiene conos que registran el ultravioleta.

      Galieo Gailei en sus tratados sobre la percepción- y sólo porque las lentes le hacían comprender que lo oscuro tiene una claridad que no vemos, decía- y disiento- que todo el mundo es un mundo de moléculas y ondas y energías.. un mundo sólo químico o inmaterial, si no tuviéramos los sentidos para percibirlo, que todo sería oscuridad.

      Somos capaces de entrevelar la materia muy filtrada a través de la percepción de cada uno, aprehendida – sin enjuiciar si bien o mal- por el aprendizaje y la memoria.
      Pero las materias y las energías, inseparables unas de otras, están ahí las veamos o no, las olamos o no, las sintamos o las dejemos pasar, o no nos lleguen… eso creo, no confirmo.
      ———————————-
      Me gusta tanto el ramo de flores blancas cubriendo nuestros rostros, y las semillas en el hueco de la mano y todo lo que no se expresa con la palabra pero tiene un lenguaje propio entrevelado de luces y colores mono-di-o tri-cromático, con o sin piernas, moviéndose o quieto!…
      …me gusta, porque aún puedo olerlo. Pensad por un momento como sienten los que no huelen, cómo recuerdan sus memorias, cómo los que no oyen, cómo los que no tocan…
      Pues muchos seres han perdido gran parte de lo que se siente a través de esos receptores y entonces, aunque pretendan ver ya no pueden mirar el suelo por donde pisan.

      Hacía tiempo que hacía tanto calor que no sentía frío, que lo anhelaba. Anoche sentí frío y pensé en los millones de seres que sienten el frío y no tienen una ventana que cerrar o una manta que echarse encima, el frío de los seres sin tierra, el frío de los desalojados, de los desamparados, si talamos el mayor cobijo que tenemos por escribir palabras en recintos sin salida pasaremos frío ( aunque siempre quedará la memoria de la flor sobre nuestras cabezas irracionales).

      Contestar
  2. Rafa
    7 noviembre, 2017

    Creo en Dios, Padre Todopoderoso (parece que se habla de Conan ); Creo en Jesucristo, su único Hijo ( el heredero),

    Estas palabras, estan contenidas en el Credo, una de las oraciones mas celebradas de la religión católica; tienen que ver con las creencias, y es evidente que ya están despojadas de los simbolos mistéricos y mántricos que las inspiraron, por lo que no nos sugieren al dios que llevamos dentro y aspiramos que ocupe nuestro lugar las mas de las veces.

    Sin embargo, cuando observamos una cruz, todavía muchas veces nos conmovemos, cuando estamos empapados de la poesía, determinada música, u otras manifestaciones artísticas, es facil que nos transportemos a espacios que tienen mucho que ver con nosotros mismos.

    Quizá las religiones, aparecen cuando hemos perdido la espiritualidad, la fé o la confianza en nuestras capacidades de transformación y crecimiento.

    Intentando perpetuar la superstición, término que tiene que ver con superviviente, o la sal y el yeso, simbolos presentes de la memoria pasiva.

    Un abrazo

    Contestar

Deja un comentario

Ver tu lista

Tu lista

Borrar lista Sobre

Guarda una lista de tus posts favoritos en tu navegador!
Y volverás a encontrar esta lista otra vez la próxima vez que nos visites.

Powered by HTML5 Storage and Rio Loft.

CERRAR

Send your list to a friend

FROM: (Your email): TO: (Your friend's email): Your message:
Send
Sube arribaSube arriba