Párrafo 8.24

8.24 “Desde la peculiaridad de nacer con experiencia cero, con la consciencia arada y un laberinto no pisado, el hombre se exonera del Paraíso y es condenado a la libertad. Liberado de usar, o no, los zapatos de los difuntos, ha de seguir las lumbres de la Compaña o poner los pies trémulos sobre peldaños transparentes que parecen flotar sobre el abismo”.

COMENTARIO DE EL AVENTURERO

Leyendo el texto parece llegar uno a la conclusión de que en el Paraíso no hay libertad, por la sencilla razón de que en el Paraíso, que es la Tierra Prometida a los santos de las leyendas, no existe la duda, ni existe por tanto la posibilidad de elección que es lo que nosotros entendemos por libertad. Según esas leyendas, que existen en todo tipo de tradiciones, cristianas y no cristianas, en el Paraíso el hombre se encuentra en estado de Gracia: la divinidad lo ocupa todo en ese estado, no hay espacio que no ocupe. Tampoco existe el error, claro está, ni el pecado, ni la mala conciencia. Ni siquiera el tiempo existe.

Pero sin posibilidad de error, ¿cómo es posible el aprendizaje? Sin aprendizaje, ¿cómo es posible la felicidad? Sin felicidad, ¿cómo es posible el Paraíso? Esta es la gran paradoja del nacimiento. Esta es la peculiaridad a que hace referencia el texto, la singularidad del ser humano: un Ser que es pero no del todo; un ser que nace con los caminos trazados pero borrados por el arado. Lo divino crece a través de él, entiéndase, pasa de una posibilidad de ser a otra mayor, pasa de un recipiente lleno a otro por llenar. Y es precisamente la ausencia de divinidad, la existencia de espacio vacío, lo que le permite crecer. De este solo pensamiento dio nacimiento toda una filosofía: el taoísmo, seguramente una de las más ricas filosofías con que se ha sembrado aquella consciencia arada. Pero el espacio vacío, precisamente por no tenerse experiencia del mismo, da miedo, provoca vértigo. Poner el pie sobre aquello que no se ve requiere de un fuerte espíritu de aventura. No eran mancos los guionistas de Indiana Jones. Por eso “consciencia arada” y “experiencia cero” deben ir de la mano, para que sea posible la aventura.

Sin embargo, el camino se conoce, uno tiene a menudo la impresión de que eso que da miedo es el paso correcto. Pero por lo general preferimos bajar los ojos y no afrontarlo. La rutina es más segura y hoy estamos cansados.

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4 Comentarios

  1. Palabras garabateadas
    10 mayo, 2015

    Zapatos que fueron de algún muerto llevando al que hoy los calza por caminos regados por el llanto de otras gentes y por las risas, por los proyectos, por las traiciones y amores y desamores de esqueletos que soñaron vivir imaginando que lo serían luego.

    Gafas con cristales empañados y graduación inadecuada mostrando al que mira a través de ellos las deformidades del mundo grotesco que otros antes contemplaron mal trazado y peor dispuesto desde los ojos apagados aun que espectros anteriores les cedieron.

    Manos que se demoran en tactos o caricias o texturas que fueron las sentidas ya por otras que ya en otros recorrieron otros cuerpos ya provistos de los errados rumbos ya trazados por los pasos equívocos de quienes los dieron pensándose en el futuro espectros.

    Labios dibujando las sonrisas y muecas y palabras garabateadas sobre el papel mojado de un olvido que no llega con el rasgo instruido, adoctrinado, malversado de guiños y mensajes y de gestos delineados a punta de cuchillo sobre las cortezas de los mismos árboles en que los nuevos muertos seguirán grabando los viejos corazones.

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  2. Mandrágora
    12 mayo, 2015

    «El peregrino encuentra los zapatos más nuevos encima de las tumbas, y el vigilante advierte que no es bueno marchar con zapatos de muertos», referencia que el autor vuelve a hacer sobre los zapatos en otro apartado.

    El ponerse unos zapatos ya usados ¿tendrá que ver con seguir perpetuando una memoria anclada en la tierra y que no ayuda a crecer? ¿Una herencia aquietada, que subyuga impidiendo la transformación? Parece que el hecho de nacer sin hábitos, sin recorrido ni recuerdos es condición por excelencia con la que parte todo ser humano; luego la prueba de fuego sería cómo realizar esta andadura por la vida sin que te induzca a «seguir las lumbres de la Compaña», que dice. Por otra parte, también parece que se es conocedor y heredero del pasado para, desde ahí, elegir y avanzar hacia otra realidad. ¿Esa es la libertad que se nos ofrece por estar fuera del Paraíso? Posibilidad de transformar conociendo en nuestro estado profundo pero sin consciencia; ser heredero del pasado pero con posibilidad de apostar por un nuevo futuro que disuelva las viejas ataduras, y todo ello sin experiencia: triple salto mortal.

    Sin embargo, parece que la opción a situarnos en el impulso a traspasar fronteras, se podría decir que es un atributo quasi natural en el hombre; todo está perfectamente pergeñado, esperando para elevarnos a la categoría de dioses…, «… peldaños transparentes que parecen flotar sobre el abismo», ¿y por qué resulta tan difícil?

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  3. Atila
    14 mayo, 2015

    Cuando en una familia, nace u niño mongólico, escomo si Dios se lo hubiera mandado para que sufran, la gente los mira con pena y como si la desgracia hubiera llegado a ella.
    Conozco a varias familias que con el tiempo ese ser sonriente y feliz y que despide amor constantemente los cambiase a todos, los hermanos lo arropan y miman y ellos no abusan de ese mimo, al contrario, los obsequian continuamente con sonrisas llenas de cariño, cuando todos se van yendo de la casa he oído a muchos padres decir:
    -que suerte que nos queda fulanito y este siempre estará con nosotros.
    No exigen nada, únicamente quieren respeto y afecto.
    Hay un colegio cerca de mi casa y veo a una profesora paseando con ellos. Son obedientes, no se pelean y siempre con su sonrisa ingenua y bondadosa.
    -Que pena que estos ángeles casi no vendrán porque no se les dejara llegar.

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  4. Nuba
    26 mayo, 2015

    The lost ones ( fragmento)
    ( traducción libre del video que os pongo)

    The lost ones or Le Dépeupleurs
    Samuel Beckett

    La Morada donde los cuerpos deambulan*
    cada uno buscando su propia pérdida
    es tan grande que la búsqueda es en vano

    La luz. Su penumbra; su amarillez
    su desasosiego en intervalos largos, congelados de repente
    como si se pintaran por última vez….

    Sin embargo, todos están muertos todavía

    Dentro de un cilindro aplanado
    50 cm de ancho y 16 de alto
    -por aquello de la armonía-.

    Un cuerpo por metro cuadrado
    o 200 cuerpos en números redondos.

    El cilindro es diferente de lugar a lugar y de cuerpo a cuerpo:
    Es decir cada cuerpo es el origen de espacio.

    Visto desde un cierto ángulo esos cuerpos son de cuatro tipos.

    Primero los que están perpetuamente en movimiento: Los Buscadores….
    … La experiencia del espacio de los buscadores es tanto visual como kinestética,
    el espacio que perciben se define por la vista y el movimiento
    el propósito de las escaleras es conducir a los buscadores a los nichos
    esos túneles y nichos no tienen nada que ofrecer mas que más fustración
    el espacio vital de un buscador puede definirse ….

    Después están los que han pausado la búsqueda: Los buscadores sedentarios.
    Éstos sólo mueven sus incansables ojos explorando el cilindro con la vista
    de todos los cuerpos del cilindro ellos son los más propensos a avivar la esperanza
    ( encontrar el momento de mayor escrutinio)
    su espacio vital puede interpretarse….

    Tercero, los que jamás se levantan del sitio que han ganado: Los sedentarios.
    Sus cabezas pueden seguir muertas pero sus ojos devoran
    Ya no tienen deseo de trepar pero , paradójicamente, son sus actos de violencia
    los que más estropean ( rompen) la calma ( paz) del cilindro.
    Sus receptores sensoriales son disfuncionales
    y su percepción del espacio se limita a su campo visual.
    El espacio en el que viven puede interpretarse……

    Finalmente los que no ven y no se mueven ( ciegos y paralíticos): Los vencidos.
    Ellos no inspiran pena sino que debieran ser envidiados
    Puesto que han abandonado la búsqueda
    pueden concentrarse en el descanso físico y mental
    por tanto un escape de toda clase, de cualquier clase
    Los receptores sensoriales de los derrotados no funcionan
    y es ese estado de no-ser ( not being) precisamente la finalidad
    de todos los buscadores….

    https://www.youtube.com/watch?v=_zxzHvaPIjg

    * Esa morada se describe mucho mejor en el texto completo además de las dimensiones del cilindro, describe la clase de luz, los sitios a los que pueden ir, la clase de cuerpos que habitan, las condiciones de temperatura … os recomiendo la lectura completa

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