Párrafo 20.15

20.15 «Los descubrimientos científicos y sus aplicaciones tecnológicas han tratado y hasta conseguido solucionar grandes problemas, pero al mismo tiempo han difundido la idea de hacer de la salud (en sí misma) el objetivo primordial de la vida. Se llega en la práctica a considerar la vejez como enfermedad, e incluso la niñez, y hasta son considerados como patología estados naturales como el embarazo. Quizá cabría señalar que tratar de estar sano por el método agónico de no estar enfermo es una enfermedad.»

COMENTARIO DE EL AVENTURERO

El hombre desde siempre ha querido ser Dios. Crear, curar, saber. Los Argonautas en el reino de Eetes, del País sin Nombre, se encuentran con un ejército de máquinas similares al hombre que les hacen frente. Dédalo crea seres-máquinas que semejan también seres vivientes. Igual hará más tarde Leonardo; querrá crear y volar, y querrá saber cómo es ese ser al que quiere curar pero del que no sabe nada de su interior ni del misterio de su organismo.

Un judío sabio de la judería de Praga creará un ser parecido al hombre pero sin alma. Es ese Golem que, como el ser creado por el doctor Franckstein o por el doctor Jeckyll, matará a su creador.

Para saber, para curar, estos médicos se alejan de aquellos medas que no necesitaban un ser compartimentado sino al hombre único, al que podría sanar y estudiar.

Leonardo va a querer estudiar y diseccionar, conocer órganos, cortar y observar. Necesitará cadáveres difíciles de conseguir y será perseguido.
El cochero, ese ser malvado creado por Stevenson, recoge cadáveres para el estudio del científico y si no los hay, matará.

Pero el hombre que sana, el verdadero médico no necesita cortar, dividir y especializarse. Sabe que el hígado necesita al riñón y al páncreas… necesita esa sangre universal; sabe que los pulmones son tablas de la ley que reciben mensajes y que absorben el prana. Prana, sangre universal, púlsares que escuchar y que darán noticias de este ser al que se quiere enfermo porque ha alcanzado su vejez o porque empieza la andadura de la vida. Que una mujer preñada es una mujer viva que porta vida. Que no sabemos por qué elegimos vivir ni por qué llegamos al final después de cumplir un compromiso. Somos osados al creernos dueños de un cuerpo sin conocer, al determinar que una energía, elegida por Dios para abrirse al mundo, debe frustrarse y no cobijarla en nuestro vientre, ni por qué ese derecho nuestro a una «muerte digna» sin conocer qué supone la muerte ni la dignidad. ¿Conocemos de verdad que hemos cumplido nuestra misión en esta vida para cortar nuestro destino? ¿Sabemos qué significa nacimiento y muerte y nos permitimos actuar sobre ellos?

El hombre que en grandes migraciones va a la búsqueda del sol que nace, absorbe culturas del valle del Indo, del Ganges, integra y se enriquece. Cuando inicia el camino de vuelta, que le llevará al Occiso (Mar de los Muertos), lo hace en peregrinación, poco a poco, descubriendo caminos enriquecedores y desconocidos por altiplanicies y desiertos. En los monasterios agapetas comulgará con la materia para que esta, a través suyo, evolucione, mientras él se alimenta y vive. Cuando llega a las costas de la muerte, va a beber la sabiduría de tantos Noés supervivientes que aportan conocimiento e integración.

Mucho después, descendientes de Dédalo y de Leonardo traerán trasplantes a nuestros órganos divididos en especialidades: ojos, corazón, hígado… Nos preguntamos cuál es el momento idóneo para donar, para recibir.

El Libro Tibetano de los Muertos habla de muertos que aún viven y vivos que pueden estar muertos…

No sabemos y actuamos como si conociésemos el pálpito de Eros y Tánatos, como si Jano, dios bifronte, nos hubiera comunicado su sabiduría.

Añade a tu lista

2 Comentarios

  1. Rafa
    3 febrero, 2022

    Segun parece, para la OMS, la salud es un derecho fundamental de todo ser humano, consistente en un estado de completo bienestar físico, social y mental.
    ¡ Como os podreis imaginar para esto habría que haber alcanzado el Nirvana !

    Sin ser demasiado inteligente, se percibe que nuestra biologia nos obliga a estar permanentemente alterados, por lo que se debiera considerar normal pasar mucho calor en verano y bastante frio en invierno; estar triste cuando perdemos a un ser querido o nos echen del trabajo, sin considerar que estas causas nos generen una patología.

    Pero actualmente en las sociedades occidentales, al recoger en las constituciones la salud como un derecho, no vemos obligados a gastar dinero y energia en superar cualquier avatar que nos acaece a lo largo de nuestras vidas y que podría ser considerado como estado natural.

    Ciertamente mediante los avances científicos se ha conseguido erradicar muchas enfermedades; el desarrollo de la psicología y la psiquiatria han permitido un mejor enfoque de las disfunciones mentales.

    Aunque el límite entre salud y enfermedad muchas veces no está definido y depende de modas y concepciones en ocasiones sociales o políticas.

    En cualquier caso entender que debemos alejar de nosotros los elementos que limitan nuestra evolución tendría que ser una constante.

    Que a veces estar enfermo no debiera de ser una enfermedad, y que como dijo Nietzsche habría que ir mas allá del bien y el mal, de la salud y la enfermedad.

    Un abrazo

    Contestar
  2. Loli
    8 febrero, 2022

    Si partimos de la base de que existen vibraciones del espectro electromagnético que no percibimos, y que, por ejemplo, debido a ello, no somos capaces de ver el espectro de la radiación ultravioleta y la del infrarrojo, pero sabemos que existen, se entiende muy mal que nos erijamos prácticamente en divinidades, y decidamos cuándo y empieza y termina una vida.

    ¿En función de que conocimientos o sabiduría nos convertimos en jueces de los destinos de otros y de nosotros mismos, que cuanto más creemos saber quiénes somos, más nos damos cuentas de que las incógnitas crecen y que no es así?.
    Es desconocido qué tipo de misteriosa inteligencia comanda la “migración” de las células desde el primer momento de la concepción, primero para formar las capas embrionarias y después para provocar nuevas migraciones celulares, de patrón desconocido y desconcertante cuando se busca, que parecen indicar localizaciones en mapas invisibles donde comenzar el desarrollo del niño, del futuro hombre ,… ¿dónde comenzar su visibilidad?.

    Igualmente, a la hora de finalizar irremediablemente el ciclo biológico perceptible de la vida material, se sabe, se conoce, que no coincide con la inmediatamente percibida por nuestros aún pueriles sentidos…, pero se uniformiza todo y se consensuan informaciones incompletas, groseras, se ponen trabas a que la mayoría de la gente acceda a las incógnitas, por miedo, seguramente, a quebrar las leyes que se piensan necesarias para perpetuar modelos sociales que agonizan, que se revuelven en sí mismos y contra sí mismos también, a sabiendas de que su destino no es otro que desaparecer en pos de nuevas fronteras impulsoras…

    Y mientras, ¿quién o quiénes hacemos mayor dejación de nuestra responsabilidad, los que se empeñan en gestionar en contra del propio hombre o los que elegimos una y otra vez a los que buscan ese camino de falsa seguridad, aún intuyendo todos, unos y otros, que estamos errando?.

    Contestar

Deja un comentario

Ver tu lista

Tu lista

Borrar lista Sobre

Guarda una lista de tus posts favoritos en tu navegador!
Y volverás a encontrar esta lista otra vez la próxima vez que nos visites.

Powered by HTML5 Storage and Rio Loft.

CERRAR

Send your list to a friend

FROM: (Your email): TO: (Your friend's email): Your message:
Send
Sube arribaSube arriba