Párrafo 7.23

7.23 «Cuando tengáis que subir por las cuestas de agua, no olvidéis que los viles, los sanguinarios, los agresivos, los pobres enriquecidos, los tristes y los suicidas sólo son hijos coloreados del mismo miedo».

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COMENTARIO DE EL AVENTURERO

La primera incógnita que nos brinda este párrafo es intentar descifrar qué son las cuestas de agua. El agua, en su rito más conocido del bautismo, significa la purificación de una memoria, en concreto del pecado original. Si bien la simbología del agua puede ser más diversa y extensa, lo que parece claro es que hay un matiz de ascenso, de subir por cuestas. Quizás, el autor nos dice que cuando emprendamos el camino no fácil de crecer, de ampliar nuestras capacidades, nos vamos a encontrar con memorias que se manifiestan con caras torcidas que tienen una raíz común, el miedo.

¿Cuántos miedos existen? ¿Existe un solo miedo y el resto son derivaciones? Sin duda el miedo es uno de los factores qué más dificulta nuestras vidas y cuya complejidad hace difícil el entendimiento de cómo se fija y opera en nuestra conducta. Es posible que el miedo por antonomasia sea el miedo a la muerte, a la desaparición y de este partan multitud de derivaciones que acaben expresandose como fobias o manías. A lo mejor, no profundizar o afrontar la transcendencia de lo que implica ese miedo nos mete en una cárcel invisible al no intentar deshacer su peso. De esta manera es probable que quedemos presos del miedo de nuestra finitud física en el tiempo.

¿Cómo afrontar el miedo?

Tapar los miedos con falsas seguridades es menester habitual del modelo, el poder siempre aparece como un salvador al que poner nuestra seguridad en sus manos y convencernos de su necesidad. ¿Por qué nos evadimos de afrontar aquello que nos da miedo? Todos hemos podido experimentar de niños al ver una película de terror que si cerrábamos los ojos o nos los tapábamos levemente la sensación disminuía. De alguna forma no querer ver lo que nos causa el miedo nos hace sentir que ya no lo tenemos, pero solo basta abrir de nuevo los ojos para que se nos acelere el corazón. ¿Es posible que el modelo promueva como defensa cerrar los ojos? ¿Podemos reconocer nuestros miedos? Posiblemente la única forma de resolver un problema, de deshacernos de una cadena es identificarla y ser conscientes de su existencia, no obstante no parece nada aconsejable abrir la caja de Pandora de par en par como un camicace sin tener herramientas para afrontar todos los miedos de golpe. Por otro lado parece que el modelo no solo nos pone una venda en los ojos, sino que se encarga de aderezar nuestras vidas con más miedos que dificultan nuestra capacidad de impulso.

Los sanguinarios, los agresivos, los pobres enriquecidos, los tristes y los suicidas sólo son hijos coloreados del mismo miedo”. Identificar multitud de estados que socialmente hemos asociado a diferencias de carácter como hijos de un mismo miedo, parece un paso indispensable para deshacer el hechizo que nos lleva a ver carrozas dónde solo hay calabazas. Es probable que buscando más allá de la apariencia podamos encontrar la raíz común que nos detiene en el camino que conduce a una libertad mayor.

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12 Comentarios

  1. Alta en el Cielo Azul un Ala
    20 octubre, 2014

    Yo creo que en virtud de esta última verbo-gracia del autor, y de la propia y adecuada ilustración que la acompaña, el autor primigenio debe, puede, o es, participante en el PODEMOS que nos desvela y plantea un posible futuro vivencial y justiciero. Ánimo, creo que con tales lecciones de comportamiento haría muy bien en retransmitirlas para el uso de todos, casi todos, o al menos algunos todos más allá de estas transmisiones minoritarias. Estamos en el momento, algo pasa ahí debajo.

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  2. Rocío
    20 octubre, 2014

    Me encanta la explicación del aventurero, pero me entra la duda de sí el autor revisa cada comentario sobre sus párrafos, más que nada, por no confundir sus intenciones.
    Gracias a todos los que llenáis este blog cada día!

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  3. Beucis
    22 octubre, 2014

    Seguimos chapoteando por las ciénagas del miedo. El miedo que nos obliga a replegarnos; a olvidarnos de que hemos asumido nacer para aprender a volar; a ser héroes en busca de un destino.
    Se acaba de estrenar una gran obra de Harold Pinter: “ Regreso al hogar”. La dirige Irina Kouberskaia. Es una gran obra que crece con la dirección; que conmueve y revuelve; que conmociona. Y sobre todo nos hace reflexionar. Haríamos mal en situarnos fuera de la cloaca y juzgar. Todos estamos ahí. Hay que asumirlo para poder tirar de la cadena y así poder limpiar; no caer en pecado de omisión.
    Pero toda esa perversión, toda esa sordidez, es miedo sin disfraz, que está reventando sus costuras. Irina ha parido una gran obra que llega en el momento justo, cuando la su pervivencia se desmorona y sus tres pilares el sexo, el dinero y los alimentos nos están mostrando su corrupción.
    Si queremos subir las cuestas del agua, deberemos mirar al miedo de frente y convertir el fango en abono que nutra y cultive.

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    • Alta en el Cielo Azul un Ala
      22 octubre, 2014

      El auto comentario a través de BEUCIS está muy bien, y traído a la actualidad teatralera. Coincido en eso de «que todos estamos allí», en la cloaca, por defecto incoado o efecto buscado, pero al comentario lo noto un poco autolustroso, y las bondades de una obra demostrativa las deben resolver los espectadores, uno a uno, si es que el soniquete les suena.

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      • Alicia Bermúdez
        24 octubre, 2014

        Quiero decir, en el entrecomillado, que eso es lo que leo cuando te leo.

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        • Alicia Bermúdez
          24 octubre, 2014

          Perdón, que lo he colocado mal. Es para Beucis.

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    • Alicia Bermúdez
      24 octubre, 2014

      “Seguís chapoteando por las ciénagas del miedo. El miedo que os obliga a replegaros; a olvidaros de que habéis asumido nacer para aprender a volar; a ser héroes en busca de un destino.
      Se acaba de estrenar una gran obra de Harold Pinter: “ Regreso al hogar”. La dirige Irina Kouberskaia. Es una gran obra que crece con la dirección; que conmueve y revuelve; que conmociona. Y sobre todo nos hace reflexionar. Haríais mal en situaros fuera de la cloaca y juzgar. Todos estáis ahí. Hay que asumirlo para poder tirar de la cadena y así poder limpiar; no caer en pecado de omisión.
      Pero toda esa perversión, toda esa sordidez, es miedo sin disfraz, que está reventando sus costuras. Irina ha parido una gran obra que llega en el momento justo, cuando la supervivencia se desmorona y sus tres pilares el sexo, el dinero y los alimentos nos están mostrando su corrupción.
      Si queréis subir las cuestas del agua, deberemos mirar al miedo de frente y convertir el fango en abono que nutra y cultive.”
      Y también leo, aunque eso no figura escrito, que tú tienes superadas esas miserias.
      Te felicito

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  4. Rafa
    24 octubre, 2014

    Sobre el Miedo.

    Los kabalistas enseñan algo que es esencialmente muy simple: el miedo, en cualquier nivel que lo sintamos y en cualquier forma que tome, es una indicación de la existencia de una desconexión entre nosotros y el Creador que llevamos dentro

    Cuando nuestra alma siente esta desconexión de la Luz , se manifiesta como miedo, lo que significa que una persona quien, a través de su trabajo obtiene completa conexión con la Luz nunca experimenta temor.

    El origen etimológico de la palabra miedo, es de origen puramente latino “metus”, . A modo de hipótesis tengo la sensación que el “me” de “metus” tiene que ver con el lexema “me” que aparece en todas las formas de ego que no sean al nominativo.

    Interesante y enorme variación lingüística de lexemas para el pronombre ego, con ego, interesante de investigación sería la hipótesis de que el ego ocupando la función nominativa de alguna manera se pronuncia en primera persona, es un ego que no se ve a sí mismo, es un ego que se declama a sí mismo e intenta ordenar en torno a sí toda la realidad psíquica, por tanto equiparable a la noción psicológica del Yo.

    Por otro lado, el mismo pronombre, cuando asume funciones lingüísticas diferentes, que no lo ponen en el centro visual de la escena y lugar único desde donde se mira el mundo, sino que entra en relación con el mundo de un modo determinado adopta otro lexema, el “me”.

    Cuando algo le sucede al ego de modo que registra la actividad del mundo sobre sí mismo, digo que “me” sucede, al acusativo.

    Lo mismo pasa con las otras declinaciones que nos dan posiciones relativas y descentralizadas del ego. El ego se pone a sí mismo no como centro organizante del mundo sino como extremo originario y fundante de una relación dual.

    Un abrazo

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  5. Mandrágora
    24 octubre, 2014

    Alicia, el que se utilice una forma categórica de expresión no por ello deja de tener veracidad, como tampoco tiene por qué implicar superación de lo dicho, ¿o es que solo se puede admitir «a modo de confesión estilo diván» para que los demás lo acepten? No estaría de más preguntarse qué tanto molesta y por qué el calificativo de «miserias», porque entretenerse en copiar todo un texto para rematar en una caústica felicitación resulta muy sombrío.

    Y entrando en el texto del autor, me hace plantear qué sucedería si se obviara el miedo, si se eludiera y se fuera con plena disposición a mirarle de frente. Lo primero que se me ocurre es que hace falta buen acopio de coraje: es estar expuesto a lo desconocido, a lo que te puede sorprender en positivo y a lo que te desborda, con todo lo que ello conlleva; requiere de una potente capacidad para enderezarse y que el fracaso no estigmatice más de la cuenta; de una sensibilidad ―aunque aparencialmente pueda percibirse como fragilidad― para captar qué toca en cada circunstancia única, saber adaptarse y no caer en la doctrina y comportamientos aprendidos. En definitiva, me sale: mucha luz para nadar en las tinieblas.

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    • Alicia Bermúdez
      24 octubre, 2014

      Si te fijas bien verás que la copia no es literal; por eso va entrecomillada. Y además apenas ha sido molestia; que sólo he pegado en bloque el texto tal cual y he pasado los verbos a segunda persona (del plural).

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  6. Inés
    25 octubre, 2014

    Los maestros están por encima de » los bienes y los males» no se si os dais cuenta, suficientemente cuenta.
    Hace tiempo que escribo mis reflexiones a los textos de Eduardo y no las comparto aquí.
    Pero aquí, si quiero expresar algo.
    No me da miedo de nada de fuera.
    Me da vergüenza
    Shame!
    y aún así subo mis cuestas de agua como los demás.
    Esto no es un examen
    No es un desfile, no es un púlpito.
    Es un trabajo profundo de cada uno ante unas palabras sabias e impersonales.
    Escritas para los que están muertos.
    Se que los administradores de este blog, en su condición de diosecillos se reservan el «derecho» ¿que derecho ? ¿cual será? de escribir y publicar sólo los que a ellos les parece interesante para seguir un juego.
    Ellos sabrán qué juego.
    Pero esto no lo es.
    Quizás por eso cada cual sabe cómo y cuando seguir o dejarlo.
    Pero los mensajes que se publican y que no se publican no están ahí
    » awaiting moderation» de unos jueces que Yo, mi, esa, la otra y la picota, y el de más allá, no reconocemos.
    Para mí, la aventura continúa, ¿cómo no? y en both, mi inconsciente profundo y en la conciencia, y también mucho más allá, el acercamiento a un libro generoso e inteligente como éste ha sido siempre positivo y por supuesto el otro acercamiento más personal y concreto a ese arte que lo supera todo y del que está impregnado el trabajo profundo que muchos hacen allí, dentro y fuera.
    Siempre.
    Se que cada uno de los mensajes es para el que lo escribe, esa es la magia fantástica de este libro.
    Por eso no me roza que se diga que a partir de unos fangos vaya a crecer algo.
    Yo creo firmemente que las semillas necesitan la mayor de las limpiezas para que germinen.
    Lo he experimentado con todas mis semillas, las que fructificaron y las que no lo hicieron.
    A partir de unos fangos uno/a sólo puede salir pringado ( y se que todos nos metemos- y nos meteremos- algunas veces en esos fangos, somos humanos, desgraciadamente.)
    Pero este mundo está ya bastante contaminado para que nosotros, que se supone que debemos o bien irradiar nuestras luces, o acercarnos a las llamas que alumbren más cuando tenemos frío, o reservar ese pequeño aliento en espera de labrarnos tiempos mejores y porque el objetivo último es no apagarnos, nunca, hasta que venga ese de la barca y nos lleve a otros soles..
    Este espacio no merece vileza, ni sangre sin sangrar, ni pobreza en los fondos, ni poderes vacíos de poder.
    No lo merece.
    No lo merece
    NO
    Puedes publicarlo o no, como gustes.
    Me es indiferente.

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  7. Ni ALFA, ni OMEGA
    27 octubre, 2014

    Inés, vaya cabreo más purificador. Ya se sabe, ya se ha dicho, que todo merece todo. Querer estar ausente poniéndose en presente es un poco absurdo.

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